Eliminatorias sudamericanas y el “mundial de precios de transferencia”

18 de septiembre de 2021

Tomás Mersán Riera

Miembro Fundador del Instituto Paraguayo de Derecho y Economía (IPDE).

Profesor de la Universidad Católica “Nuestra señora de la Asunción».

 

 Un torneo competitivo – Rusia 2018 

10 de octubre de 2017. 20:30 horas. Era una noche calurosa en Asunción. Húmeda, pesada, pero llena de esperanza.

La selección paraguaya jugaba contra su par venezolano, de local, y no solamente jugaba un partido de fútbol, sino que se jugaba el pase al Mundial de Rusia 2018. Tras varios fracasos, y en especial el de las Eliminatorias para el Mundial de Brasil 2014, la selección paraguaya se encontraba en una posición esperanzadora. De ganar a Venezuela, y con algunos resultados favorables, el equipo tenía chances de acceder a la máxima competencia futbolística a nivel mundial, luego de ocho largos e interminables años. Las expectativas eran altas, y la cita deportiva se robó la atención de todo un país.

La selección venezolana venía en “desventaja”, ya que se encontraba eliminada de la competencia, con un equipo alternativo, lejos de casa; pero con una mayor propensión al riesgo. Esta situación invitaba al local a mostrarse confiado, ante su gente, ante su público, para soñar con una victoria que lo catapultase a Rusia 2018.

El partido comenzó.

Los 90 minutos de juego se hicieron largos, se hicieron eternos. La disputa tuvo muchas idas y vueltas por parte de ambos equipos. Uno, por un lado, se percibía ansioso, perturbado, con presión, buscando incesantemente el tanto que le diera la victoria. El otro, paciente, organizado, y con calma, iba construyendo y probando estrategias para aprovechar cualquier error del rival.

Finalmente, la noche en Asunción sería todo menos aquella noche soñada y anhelada por el público local. Una selección desconcertada e irreconocible, ante un equipo visitante ordenado, con juego dinámico y ágil. El minuto 84 significaría la “estocada final”. Un hábil Yangel Herrera sería el verdugo, con un gol que marcaría el fin de una etapa. El estadio “Defensores del Chaco” enmudeció. Victoria para Venezuela.

Luego del partido los analistas, periodistas y expertos paraguayos buscaron una explicación a la catástrofe que acaban de ver. Una nueva historia de fracaso. El rival había jugado mejor, mucho mejor. El local había sucumbido ante la presión. La estrategia no fue productiva. Los jugadores no respondieron.

Quizás, sin embargo, la explicación era mucho más sencilla: el equipo de la selección de paraguaya simplemente no estaba a la altura de la competencia.

 

I. Un torneo fiscal – Régimen de precio de transferencia

Al igual que las Eliminatorias Sudamericanas, consideradas por muchos versados deportivos como uno de los torneos más competitivos a nivel mundial, en materia de Derecho Internacional y, sobre todo, en materia de Derecho Tributario Internacional, se ha instalado, ya algunos años atrás, un “torneo fiscal internacional” como consecuencia de la dinámica de comercio y la tendencia de globalización entre las naciones. Esto dio pie a lo que hoy conocemos como el régimen de precios de transferencia. Un régimen que obliga a mantenerse competitivo internacionalmente.

Haciendo un poco de historia, y para poner en contexto esta figura, hoy ya de notoria trascendencia, debemos remontarnos a las primeras décadas del siglo pasado, en las que las interacciones que se suscitaban principalmente entre países desarrollados como Estados Unidos y Gran Bretaña, generaban una tensión internacional que provocó la creación de esta figura y el régimen que hoy conocemos como precios de transferencia[1].

Como es bien sabido, el método básico para regular los regímenes fiscales internacionales guarda relación con mecanismos bilaterales, a través de convenios, para evitar la doble imposición internacional. Como lo mencionáramos anteriormente, un mundo cada vez más integrado y globalizado, en un escenario de comercio internacional, termina originando problemas de esta índole, que exigen convenios internacionales para afrontar estos conflictos. Inglaterra y Estados Unidos no fueron la excepción, y se encontraron precisamente con este inconveniente.

Sin embargo, el problema que se dio entre dichas naciones es que los estándares de cada uno eran aparentemente incompatibles, lo que no ofrecía terreno para una ―aparente― solución[2].

En este contexto, firmas multinacionales británicas que hacían negocios en Estados Unidos se encontraban con el inconveniente de pagar impuestos tanto en este país como en Gran Bretaña, dado que no había soluciones para evitar la doble imposición internacional[3].    

Posteriormente, con este conflicto presente, y tras muchos intentos ―fallidos― de soluciones internacionales, se presentó un período de transición que llevó a la “Liga de las Naciones”, luego de la Primera Guerra Mundial. Este fue el foro dentro del cual, entre otros asuntos, también se discutieron problemas de doble imposición internacional. La Liga de las Naciones dio origen a un documento denominado “el Reporte de 1923”, preparado por algunos economistas con la intención de guiar a la solución del problema de la doble imposición internacional[4]. Este documento sirvió de base para encontrar las mejores soluciones a estos obstáculos.

Con el correr de los años, en el año 1961 fue creada la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (en adelante “OCDE”), con el objetivo de coordinar políticas económicas y sociales entre las naciones[5].

La OCDE fue quien institucionalmente se ocupó de este asunto. Analizada la cuestión por dicho organismo, fue el Reporte de 1923, precisamente, el documento utilizado como marco teórico central del “Modelo OCDE” sobre regulación en aspectos internacionales de doble tributación[6]. Actualmente la OCDE tiene un rol preponderante respecto de las guías que determinan el tratamiento internacional de precios de transferencia.

En la medida en que los países desarrollados adoptaron este enfoque de “cooperación” internacional en materia fiscal, también lo hicieron los países en vías de desarrollo, como los países de nuestra región.

Pero a todo esto, ¿qué son los precios de transferencia?

Entendemos que son una forma de atenuar los conflictos que se pueden presentar en materia tributaria internacional, pero hasta aquí no hemos definido ni conceptuado la cuestión.

Es importante poner en contexto que el problema sobre precios de transferencia, ineludiblemente, se presenta entre empresas multinacionales, que operan en más de una jurisdicción. Por ejemplo: una empresa matriz en un país A y una empresa subsidiaria en un país B.

Ante esta situación, el régimen de precios de transferencia busca “evitar el abuso en la fijación de precios entre empresas relacionadas, generalmente con el fin último de pagar menos impuestos, ya sea vendiendo bienes ―tangibles o intangibles― o servicios a precios superiores o inferiores a los valores del mercado[7].”

El precio de transferencia, per se, es “…el precio unitario asignado a bienes y servicios entre la casa matriz y sus subsidiarias, o entre diferentes divisiones dentro de la misma firma…[8]”.

Esta explicación quizás sea abstracta, así que veamos con un ejemplo cómo funciona la operativa, y qué es lo que, en puridad, trata de corregir el régimen de precios de transferencia.

Supongamos la existencia de una empresa venezolana X, que fabrica vehículos. Tiene una empresa subsidiaria Y, con base en Paraguay, que tiene como objetivo revender los vehículos fabricados por X dentro del mercado local paraguayo.

Ahora, el esquema imponible ―a las ganancias― de la subsidiaria se encuentra determinado por tres variables: 1) el precio de venta a los clientes en Paraguay, 2) los insumos utilizados ―sin contar los vehículos―, y 3) el costo de los vehículos importados de la casa matriz, en Venezuela.

Mientras el mercado se encarga de poner una cifra a las primeras dos variables, la tercera depende exclusivamente del manejo interno de la casa matriz y la subsidiaria. Dado que, siguiendo con la suposición, la tasa impositiva de la casa matriz es más alta que la de la subsidiaria, entonces la casa matriz tendrá incentivos para establecer el “precio de transferencia” lo más bajo posible, con el fin de capitalizar las ganancias luego de la venta en el mercado de la subsidiaria[9].

Esta manipulación de precios tiene algunas consecuencias perversas plenamente identificadas. Por un lado, genera esta “tensión” entre las jurisdicciones, ofreciendo una ventaja impositiva a las empresas multinacionales, a expensas de la recaudación tributaria del país perjudicado por dicha estrategia ―en el ejemplo, Venezuela―. Y, en segundo lugar, este esquema ofrece una ventaja competitiva a las empresas multinacionales por sobre las domésticas, quienes se ven imposibilitadas de explotar estas bondades dentro de su planificación fiscal[10].

En resumidas cuentas, los países que no cuentan con un régimen de precios de transferencia, básicamente, se encuentran en una desventaja competitiva respecto de los que sí lo tienen, por las distorsiones en términos fiscales y de recaudación que hemos discutido.

Veamos ahora qué ocurre a nivel regional con la normativa actual en relación con este campo.

 

II. Torneos regionales – Régimen tributario sudamericano

Sin entrar en muchos detalles respecto de los matices de cada regulación local, advertimos que, en Sudamérica, todos los países han ido adoptado, a lo largo del tiempo, regímenes de precio de transferencia, a fin de evitar las consecuencias dañosas que hemos señalado. No obstante, todas las implementaciones son de relativamente reciente data, como veremos: 

Argentina: el régimen de precios de transferencia argentino se encuentra regulado por la Ley del Impuesto a las Ganancias, Nro. 20.328/1973, junto los decretos y resoluciones que la complementan.

Brasil: las bases del régimen de precios de transferencia fueron sentadas a través de la Ley Federal Nro. 9.430/1996, que posteriormente sufrió modificaciones.

Bolivia: esta nación se adaptó al régimen de precios de transferencia en virtud de la Ley 549/2014.

Chile: la legislación chilena incluyó normativa sobre precios de transferencia en el año 1998, luego de que la Ley Sobre Impuesto a la Renta haya sufrido modificaciones a la luz de la Circular Nro. 3, de dicho año.

Colombia: la Ley 863/2003 produjo una reforma tributaria en dicho país. Como consecuencia, fueron agregadas disposiciones relativas a precios de transferencia.

Ecuador: el régimen de precios de transferencia ecuatoriano fue incluido en la Ley Orgánica de Régimen Tributario Interno del año 2007.

Perú: la regulación sobre este aspecto tiene una buena trayectoria en el Perú, cuyos orígenes se remontan al año 2005, a la Ley de Impuesto Sobre la Renta. La normativa se complementa con algunas modificaciones y regulaciones complementarias.

Venezuela: ha incorporado la normativa sobre precios de transferencia en la reforma de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, del año 1999. Esta incorporación ha sufrido varias modificaciones en el tiempo.

 

III. Torneo local – Legislación paraguaya

Como no podía ser de otra manera, Paraguay, luego de un ―largo― tiempo de espera, finalmente se volvió competitivo en materia fiscal, adecuándose al estándar internacional del régimen de precios de transferencia.

En efecto, luego de algunas disposiciones aisladas sobre la materia en años anteriores, la Ley 6.380/2019 “De Modernización y Simplificación del Sistema Tributario”[11], supuso un cuerpo normativo de ordenamiento fiscal, que incorporó una serie de artículos referentes al régimen de precios de transferencia, y finalmente reguló la cuestión en nuestro ordenamiento tributario.

Entrando a un mayor nivel de detalle, nuestro ordenamiento local ha adoptado el régimen de precios de transferencia incorporando un capítulo dedicado exclusivamente al asunto, dentro del Impuesto a la Renta de las Empresas.

A modo general, podemos mencionar que la legislación paraguaya ha implementado el principio de independencia, parámetros de comparabilidad entre operaciones, métodos de valoración de operaciones, entre otros. En cuanto a los métodos de valoración señalados ―quizás la cuestión más relevante en este tipo de situaciones―, nuestra legislación se ha abocado a seguir las directrices de la OCDE en relación con este aspecto[12].

Así pues, se han incluido los siguientes: 

Método de precio comparable no controlado.

Método de precio de reventa.

Método de costo adicionado.

Método de partición de utilidades.

Método residual de partición de utilidades.

Método de márgenes transaccionales de utilidad de operación.

Método aplicable a commodities ―con cotización internacional pública―. 

Normalmente en el contexto tributario nacional, la ley va seguida de un decreto reglamentario, que establece algunas precisiones respecto de su aplicación e interpretación. Si bien este trabajo se encuentra avanzado, aún no se ha emitido la versión oficial de dicho decreto, que coadyuvará a la implementación del régimen en Paraguay, desde enero del 2021, período en que se prevé su puesta en vigencia.

No obstante, haciendo un análisis, si se quiere ex ante, de la implementación operativa del sistema, podemos advertir que la normativa paraguaya se ha adaptado a los estándares internacionales en la materia, siguiendo las directrices de los organismos internacionales especializados en el campo.

Si dichos estándares serán efectivos o no dentro de nuestro mercado y marco institucional, es todavía una cuestión que será evaluada en el futuro. Sin embargo, sí podemos decir que el Gobierno Nacional ha dado un paso importante al adaptarse a los cambios y a las reglas comerciales internacionales, a fin de no perder competitividad fiscal.

 

IV. Conclusiones

A modo de conclusión, podemos señalar, como un hito de gran trascendencia, que actualmente todas las jurisdicciones de la región cuentan con regulación sobre precios de transferencia. Esto, naturalmente, colabora con una realidad normativa que genera un escenario de competencia fiscal ―si se quiere justa― entre las empresas nacionales y las multinacionales, elimina la tensión entre las distintas jurisdicciones en este aspecto, y también contribuye con un clima de negocios más favorable para atraer inversión extranjera, dadas las condiciones de previsibilidad a través de los distintos países.

Finalmente, hoy podemos decir que, al margen de la competitividad de nuestra selección nacional de fútbol, que quedó fuera de las Eliminatorias Sudamericanas para Rusia 2018, Paraguay ha clasificado, junto con Venezuela y el resto de los países de la región, al “mundial de precios de transferencia”.

 


[1] Eduardo Baistrocchi et al., Litigios de Precios de Transferencia: Teoría y Práctica. (Buenos Aires: Lexis Nexis Argentina, 2008), 26-27.

[2] Ibíd., 27.

[3] Sol Picciotto, International Busines Taxation. A Study in the Internationalization of Business Regulation (Londres: Law in Context, Weidenfeld and Nicolson, 1992), 15.

[4] Report on Double Taxation, League of Nations, Doc. E.F.S. 73 F. 19, 1923.

[5] Acerca de la OCDE, OECD, https://www.oecd.org/acerca/

[6] Baistrocchi, Litigios de Precios de Transferencia: Teoría y Práctica., 33.

[7] Luis A. Carísimo, “Una breve introducción a los precios de transferencia”, SODEUC, 10 de septiembre de 2020, https://www.sodeuc.org.py/notas/articulos/una-breve-introduccion-a-los-precios-de-transferencia/652

[8] André Gabor, Pricing. Concepts and Methods for Effective Marketing (Cambridge: University Press, 1988), 113-114.

[9] Ejemplo adaptado de: Ian Roxan et al., Resolving Transfer Pricing Disputes. A Global Analysis. (New York: Cambridge University Press, 2012), 10-11.

[10] Baistrocchi, Litigios de Precios de Transferencia: Teoría y Práctica., 86.

[11] Normativas, Subsecretaría de Estado de Tributación (SET) – República del Paraguay, https://www.set.gov.py/portal/PARAGUAY-SET/detail?folder-id=repository:collaboration:/sites/PARAGUAY-SET/categories/SET/Normativas/leyes&content-id=/repository/collaboration/sites/PARAGUAY-SET/documents/leyes/B%20-%20Ley%20N%C2%BA%206380-19

[12] OECD iLibrary, “Directrices de la OCDE aplicables en materia de precios de transferencia a empresas multinacionales y administraciones tributarias”, OECD, https://read.oecd-ilibrary.org/taxation/directrices-de-la-ocde-aplicables-en-materia-de-precios-de-transferencia-a-empresas-multinacionales-y-administraciones-tributarias-2017_9788480083980-es#page1

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